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Escrito por Sergio García "Muñe"   
No Drop ( & Have fun)

Durante algo más de dos años, fui un “jugador competitivo” (que no competente). Generalizando, por competitivo en Magic nos referimos a un jugador de PTQs. No exclusivamente de este tipo de torneos, pero sí mayoritariamente. Alguien que sabe lo que es clasificarse para un Pro Tour, o que ha rozado el cielo llegando al Top 8 de varios clasificatorios. Los torneos de tienda tienen menos importancia para él, juega mucho por internet y es conocido por recorrerse todo el país para conseguir una plaza en el Pro Tour de turno. Hoy escribiré sobre algo que, con toda certeza, me hubiera ayudado en esos dos años…

 

 

 

El jugador competitivo es propenso a coger malos vicios. Uno de ellos viene en la mayoría de los casos atado a un requisito para ser un devorador de PTQs: el instinto asesino. Cuando el objetivo es ganar, hay muchas cosas que dejan de tener importancia, y éstas se pueden volver contra nosotros.

 

 

Empezaré poniendo unas escenas en las que tomé parte para que veáis por dónde voy. Cristian Broens, argentino afincado en Madrid y que formó equipo nacional en el Mundial de hace dos años, mantuvo una breve conversación conmigo en la que concluimos algo tal que así: “Cuando te haces 0-2, te haces 0-3 y no se puede evitar. Es mejor dropear.” En ese momento yo sólo asentí y no logré ir más allá. Si tu objetivo es clasificarte para un Pro Tour y empiezas 0-2 en el PTQ, lo mejor que puedes hacer es dropear, pues no vas a jugar la tercera ronda en buenas condiciones sabiendo que estás luchando “por nada”. Daniel Rodriguez, (que todos sabemos que es en realidad Manuel Bucher) también me dijo otra “obviedad” de la que nunca salí: “Juegas mejor cuando empiezas 2-0.” Tiene cierta lógica, cuanto mejor vas en el torneo, más das de ti mismo para continuar haciendo un buen papel. Sin embargo, son dos vicios que a la larga pueden pasarte factura de una manera drástica. Evitarlos es algo potencialmente beneficioso, siempre y cuando no lleven consigo el cargarse el ansia necesaria de ganar el PTQ. La teoría para ignorar ese condicionamiento de “si empiezas mal continúas mal, si empiezas bien continúas bien”, es evitar ver un torneo (o una tanda de PTQs) como tal, y centrarse en las rondas individualmente, ignorando el resultado que hayamos hecho en las anteriores y también las especulaciones sobre las rondas posteriores. Jugar cada ronda concentrado sólo en ella, independientemente de si vamos 0-2 ó 2-0, de si nos jugamos entrar al Top 8, de si es la primera partida del torneo o la última. No es, bajo ningún concepto, algo sencillo.

 

 

También hay otro factor algo más abstracto pero muy común en los jugadores de PTQs: cuando tu diversión se basa en las sensaciones competitivas, disfrutas menos “simplemente” jugando a Magic. Y si no disfrutas, tus resultados empeoran. Si no disfrutas…Game Over. Para minimizar una posible falta de diversión con el juego en general, no hay muchas cosas que se puedan hacer. Que dependan únicamente de nosotros sólo se me ocurren minucias como jugar los formatos y mazos con los que más a gusto estemos, pero tampoco es muy productivo esto, pues puede nublar tu juicio en elecciones de baraja y además hacerte peor jugador en Limitado que en Construido (o viceversa). Por lo general, son factores que no dependen directamente de nosotros los que hacen que Magic siga divirtiéndonos a nivel competitivo como juego en sí: los compañeros de testeo, disfrutar de los viajes, cierta armonía con la familia, pareja, trabajo, estudios…Doy por finalizada esta parte del artículo, pues no me veo excesivamente capacitado para desarrollarla, y es sólo un sub tema del principal: no dropeéis de ninguno de vuestros torneos.

 

 

Sigo con conversaciones de obviedades, que hilan perfectamente lo que quiero exponer. En el último PTQ de Barcelona, Alain Simón (Pro Player Level 3) acababa de perder una segunda ronda, quedándose casi con toda seguridad sin opciones de hacer Top 8. “¿Con 2-2 dropeo, no?” Y Antonio Martos contestó la cosa más sensata que he escuchado de su boca desde que vi por primera vez a este extravagante ser. “No dropees, es una tontería. Sigue y así testeas el mazo”.

 

 

Conozco a demasiados jugadores que, tras tragar kilómetros, no dormir, probablemente no comer y pagar la inscripción, dropean con X-2. Es un error, si como jugador competitivo pretendes ganar un PTQ, privarte de la posibilidad de jugar más rondas de torneo. En general, lo que haces tras el X-2 Drop incluye cosas como: tirarte a dormir en sillón del hotel en el que se juega el torneo, cambiar/vender/comprar cartas, ir a comer algo en condiciones, mirar partidas de jugadores experimentados y/o amigos, iniciar el viaje de vuelta a casa antes de lo previsto. Hay un caso extremo que es aprovechar esas horas que ibas a invertir en ganar el PTQ, testeando. Es muy poco frecuente, ya sea con un programa informático en tu casa o en persona con alguno de tus compañeros de viaje que también haya dropeado. Por lo general, si dropeas con X-2, tu estado mental no está en condiciones óptimas para testear de forma productiva, ya que la frustración y el sentimiento de “para esto pierdo el tiempo y el dinero” suelen apoderarse de la mayoría de los competitivos que dropean. Sobre todo, si estás en ese punto de tu carrera competitiva en el que sabes identificar tus errores (pero sigues sin jugar perfecto), y pasas de maldecir a “la mala suerte”, a maldecirte a ti mismo por haber cometido fallos de los que te has dado cuenta al poco rato. Pero pongamos que tu fortaleza mental es más que decente, y que tras dropear puedes realizar un testeo fructífero. Aun así, estás minando tus posibilidades de éxito en el siguiente PTQ. ¿Por qué? …

 

[Aquí llegamos al punto más trascendental del texto, y que como dije al principio, me habría parecido muy útil cuando era un verdadero jugador de PTQs. Espero que alguno comparta mi punto de vista, y que os ayude de verdad a no coger malos vicios y a mejorar vuestros resultados para llegar (o volver) al Pro Tour.]

 

…Porque la experiencia de un torneo en la vida real no puede compararse más que a otro torneo en la vida real. No pretendo decir que el testeo online sea poco útil, para nada. Lo que quiero decir es que cada torneo que jugamos, es una oportunidad que se debe aprovechar jugando hasta que nos echen de la sala, ya sea porque empieza el Top 8 y no estamos dentro, o porque estamos jugando la final. El testeo previo y posterior es esencial, que nadie se atreva a dudarlo, pero una parte del éxito viene dada por la experiencia en torneos (por supuesto, siempre hay gente que tiene un talento natural, o alguien que ha ido a jugar el primer PTQ de su vida tras estar toda la noche de fiesta y ha ganado, pero estos casos no son mayoría). Las sensaciones que se experimentan en un torneo en el que tienes delante a un tipo que se ha sentado enfrente para ganarte, no son las mismas que en el testeo. Cuando estamos en el PTQ, ya no hay vuelta atrás para rectificar nuestros errores de juego, tenemos que sobreponernos a ellos e intentar ganar la ronda de todas formas. Tampoco hay posibilidad de hacer cambios en las cartas del mazo, algo muy normal en una sesión de testeo. En un torneo, aunque te hayas equivocado en la base de maná, en el banquillo o en la misma baraja, debes salir de situaciones comprometidas aprovechando el material de ese momento y tu propia habilidad.

 

 

Pongamos por caso que dos jugadores tienen las mismas horas de testeo con el mismo mazo, los dos empiezan 1-2 en el primer PTQ que juegan, y uno dropea pero el otro sigue jugando hasta la séptima ronda. A la semana siguiente, hay otro PTQ para el que han testeado el doble de horas, pero el jugador con 7 rondas de torneo a sus espaldas tiene ventaja sobre el que hizo Drop, tiene un mayor número de rondas de PTQ que, insisto, son experiencia que no se encuentra en ningún testeo. Os puede parecer algo mínimo, pero el jugador competitivo no debería dejar pasar ningún tipo de oportunidad para aumentar su porcentaje de victoria. Esto es incluso más válido en formato Limitado, que se practica, en general, muchísimo menos que Construido. Si pierdes dos rondas “porque te ha salido un mal sellado” y dropeas, adiós a la oportunidad de ganar experiencia ese día intentando mejorar la construcción del mazo, aprendiendo a jugar alrededor de cartas del formato, o incluso a tener una idea de qué combinación de colores es la más popular y exitosa.

 

 

También, en un PTQ “in real life” se enfatiza el factor humano del juego, en el que entran con total normalidad los faroles y juegos mentales, la interpretación de los gestos de los oponentes…

 

 

Adicionalmente, hay que tener en cuenta que el cuerpo humano es una máquina de costumbres. “Entrenar” la mentalidad y el físico necesarios para jugar 7 rondas más Top 8 es algo realizable si aprovechamos la oportunidad que es un PTQ, aunque empecemos 0-2, jugando todas las rondas del suizo. A largo plazo, cuando estés en la final de un PTQ que ha durado 9 horas, o jugándote el día 2 de un GP en la novena ronda, agradecerás ese entrenamiento, y en caso de no estar preparado, lo notarás sin duda alguna.

 

 

Para concluir: sed conscientes de lo que significa una tanda de PTQs, aprovechaos de la (abusiva) inscripción que habéis abonado y evitad a toda costa “quemaros” por el nivel competitivo, siempre es una pena. Tenéis que divertiros jugando a Magic, no únicamente ganando, pues incluso el mejor de todos los tiempos sólo ganaba dos tercios de las rondas que jugaba.

 

 

Gracias por vuestra lectura, y suerte para los que intenten llegar al Pro Tour Amsterdam.

 

M.

 

 

 

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